¡Al diablo con sus instituciones!

Una promesa y la reforma electoral que viene

Mónica Calles Miramontes abogada experta en derecho electoral y constitucional, columnista y análisis político-electoral
Mónica Calles Miramontes abogada experta en derecho electoral y constitucional, columnista y análisis político-electoral

¡Al diablo con sus instituciones! Dijo López Obrador tras haber perdido la elección presidencial de 2006 por un margen de apenas 0.56%.

Una frase que durante los años posteriores le cobró factura en su popularidad y explica su derrota en la elección 2012 ─junto con una serie de acciones duramente cuestionadas─. Para muchos, López Obrador se había desnudado como el radical que es, poniendo en riesgo la democracia en México.

Veinte años después, el debate de si esa frase había sido exabrupto o una amenaza, lo podemos considerar cerrado. Fue una promesa. Al parecer, la única promesa que Andrés Manuel se esmeró en cumplir.

Arranca 2026 con un escenario poco alentador en México. Morena anunció la estocada final a la democracia mexicana: la reforma electoral.

No les ha bastado la destrucción institucional. En apenas unos meses demolieron las instituciones que vigilaban y equilibraban el poder. Fue sistemático: desaparecieron el INAI, COFECE, IFT, CONEVAL, entre otros, y se apoderaron con perversidad de nuestro sistema de justicia.

Hoy, tienen a los órganos electorales colonizados con consejeros y magistrados que cínicamente exhiben su servilismo al régimen; pero no les basta. Como animales salvajes que protegen a su presa, enseñan los dientes y las garras para que nadie se las arrebate. MORENA y sus aliados dicen que el poder y el pueblo les pertenecen, que nadie se los quitará y están dispuestos a todo por ello.

La voracidad del grupo en el poder es tanta que ahora van por el desmantelamiento total del sistema electoral construido durante las últimas tres décadas. El propósito es mantener el poder y, si para ello deben destruir la democracia, no les importa modificar la Constitución y las leyes en todo lo que sea necesario.

La operación de Morena será la que conocemos: una narrativa falsa para manipular, mientras impone una reforma regresiva y autoritaria.

El discurso oficial será de austeridad para asfixiar la autonomía de las instituciones y robarnos las garantías de certeza de las elecciones. Reactivarán el resentimiento social, para dejar sin recursos a la oposición, eliminando la posibilidad de una alternativa real. Hablarán de representación del pueblo, mientras sofocan la pluralidad parlamentaria y eliminan la disidencia.

Es un momento crucial para México. Morena busca perpetuarse en el poder, no con votos, sino mediante la imposición de reglas que cambiarán por completo el régimen en México. Si la captura del Poder Judicial fue un daño inmenso a la democracia, la reforma electoral será un punto sin retorno, quitándole a la ciudadanía la única posibilidad institucional de restablecer un equilibrio en el poder.

La reforma electoral no es un tema que solo afecta a los partidos. Te afecta a ti, nos afecta a todos, porque se trata de educación, salud, estabilidad económica, la generación de empleos. Se trata de nuestro derecho a decidir qué tipo de país queremos y merecemos. Eso es lo que hoy han puesto en jaque.

Te invitamos a dar seguimiento a este tema, informarte y participar, a través del micrositio: lupaReforma2026.mx, donde un grupo de especialistas presentaremos con una mirada técnica y ciudadana los cambios constitucionales que definirán el futuro democrático del país.